«Vino con sabor a Celentano»
UN DÍA EN EL QUE DAN GANAS DE QUEDARSE
Alguien empieza a dar palmas. ¡Olé! Suena la guitarra. Los músicos hacen vibrar el flamenco. La sangría brilla en las copas, mientras a tu alrededor la gente baila, canta y ríe.
Y, de pronto, sucede algo especial…
Ya no eres un simple invitado. Formas parte de una antigua tradición, del nacimiento del nuevo vino y de una historia que permanecerá contigo durante mucho tiempo.
Nos espera una auténtica fiesta de la vendimia en una antigua casa-museo familiar, con el encanto de una villa italiana.
Música en vivo. Flamenco. Baile. Sangría sin límite. Y una anfitriona extraordinaria, a quien tendré el placer de presentaros personalmente.
Después, disfrutaremos de una larga cena festiva, llena de conversaciones, música, risas y esa maravillosa sensación de que el tiempo deja de tener prisa.
El tiempo parece detenerse.
Los pies descalzos se hunden en el frescor del viñedo. Las uvas maduras estallan bajo tus pies, el dulce jugo salpica a tu alrededor mientras te sujetas de las gruesas cuerdas y ríes, olvidándote de todo.